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Ídolo sentado, peniabierto, con miembro
viril erecto, brazos descansado al lado de
los pies, detalles de los dedos, ojos en bajo
relieve, orejas con detalles incisos, espalda
arqueada con detalles de las vértebras.
La importancia que reviste esta pieza radica
en las características que presenta
el ídolo con su figura esqueletal cercano
a la muerte en términos figurativos,
como parte del ayuno que practicaban los behíques
dentro de su estricto mundo sagrado.
Esta pieza puede constituir en sí misma
un estudio de varios aspectos de la cultura
taína, pues no solo parece la figura
del behíque al final del ayuno con los
huesos de las costillas y las vértebras
salidos, así como las piernas inflamadas
como resultado de una alteración corporal
producto de la ausencia de alimento, y cuya
tradición igualmente se relaciona a
la purificación que debe alcanzar el
sacerdote en dicho ayuno, sino que también
es posible ver el cráneo deformado hacia
arriba, práctica estética entre
los grupos taínos adultos y cuya deformación
se iniciaba a muy temprana edad.
Con estas acciones, el behíque desafiaba
al común de los mortales y mostraba
su cercanía con la muerte y por tanto
un roce cercano con el mundo de lo sagrado,
pues la muerte era parte de esa sacralidad
que acompañaba la vida religiosa y la
mentalidad taína.
Su existencia en madera (en relación
a la pieza presentada), también le reserva
un valor sinigual. El estado de fragilidad
viene de su tamaño y configuración
miniatura que dificulta su fabricación
como objeto sagrado dándole un doble
valor simbólico: sagrado y artístico.
Este ídolo antropomorfo, acaba de ser
exhibido, junto a otras tres piezas de nuestra
colección, en la exposición:
La materia de los sueños. Cristóbal
Colón, en la ciudad de Valladolid, España.
Su propia representatividad como obra de arte
y sagrada a la vez la transforman en una pieza
emblemática del arte miniatura taíno.
Junto a los vasos efigies y otros objetos
de igual uso, estos ídolos hechos mayormente
en cerámica, piedra y madera, conservan
una especial manera de veneración a
los dioses entre los grupos taínos.
La forma particular de configurar el ayuno
entre los behiques es un espectacular testimonio
de la fuerza comunicativa del arte figurativo
desarrollado en estas culturas precolombinas.
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