En
esta escultura de cerámica y otros medios
mixtos añadidos, se reproduce una vivienda
imaginaria de dos pisos altos, ventanas, habitaciones
en diversos tamaños y techo de hojalata
a dos aguas. Abiertas, las estancias permiten
ser apreciadas indistintamente por los cuatro
lados que conforman el hábitat. En ellas
se distinguen objetos populares, propios de cualquier
vivienda criolla que sugieren aspectos de las
costumbres y prácticas cotidianas, como
son: jarras, escalera, avión, tarros,
instrumentos musicales, botellas, imágenes
religiosas, animales, alimentos e inscripciones,
entre otros elementos. Las dos inscripciones
de su interior citan:
Dios bendiga este hogar
y Tu casa mi casa.
El color está aplicado a modo de pátina
diluida, con la intención de sugerir el
desgaste por el paso del tiempo en algunos espacios
interiores. La cerámica en la parte externa,
y por ende más expuesta, se presenta con
el color crudo que rememora una torre primitiva
o vitrina de casa en la que se muestran objetos
y artículos de cierto valor sentimental
o de significación en la vida de quienes
parecen atesorarles allí.
En esta escultura se combinan la imaginería
de los objetos y elementos cotidianos con algunas
pinceladas de humor cargado de ironía.
|