Talla
en madera que escenifica el tema de la natividad
o el nacimiento del niño Jesús
en el interior de algún espacio arquitectónico
enmarcado en un primer plano por elementos complementarios
en la decoración de edificios y templos
de carácter religioso del siglo XVII,
como son: frisos decorados con estilizaciones
vegetales repetidas, arcos de medio punto apoyados
en columnas de fuste rayado con capitel y base
complementados con volutas y retalles. También
se observan apliques en forma de conchas entre
las arcadas.
En la parte central continúan con menor énfasis
elementos arquitectónicos ordenados en una
composición de un estricto equilibrio simétrico.
Las imágenes, además del alto relieve,
están terminadas con una técnica
llamada estofado, que consiste en aplicar primero
sobre toda la superficie finísimas láminas
de oro y posteriormente revestidas con una pátina
de pigmentos coloridos que permiten apreciar ligeramente
el dorado aplicado anteriormente, sobre todo en
los cuerpos de personajes destacados; también
se dejan al gusto del pintor las áreas que
lucirán solo el dorado. En esta talla policromada
el artista resalta las características de
la materia representada (mármol, tejidos,
piel de los personajes) con la aplicación
del color. Como se puede apreciar sobre la madera,
el tallado, la superposición de planos y
el resaltado de texturas por medio de la aplicación
de revestimientos y pigmentos diversos están
conjugados en la realización de esta pieza
decorativa y de uso en la práctica de una
devoción religiosa privada. Estas tallas
eran usadas en los interiores de las casas, templos,
monasterios, abadías, y otras edificaciones
propias de una época en la que la religión
católica abarcaba hasta los espacios más íntimos
de la vida diaria, regida por una ferviente devoción.
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