Nacido en 1944 en el Estado de Minas de Gerais, Brasil, Sebastião Salgado se inició como economista, profesión que abandonó a mediados de la década de los setenta para consagrarse por entero al oficio de la cámara. En sus ensayos fotográficos, realizados en África y en América Latina principalmente, predominan las imágenes de precariedad y miseria que condicionan la vida millones de seres humanos del planeta. Considerado como uno de los reporteros gráficos más influyentes del mundo, Salgado fue nombrado en el año 2001 como Representante Especial del UNICEF por “haber dedicado su obra a retratar y dejar testimonio de las vidas de los desposeídos del mundo”.