"El
IV Concurso Anual de Arte, celebrado
entre los artistas dominicanos, ha sido
objeto de los más dispares comentarios,
lo que prueba que se ha ido formando
entre nosotros una conciencia artística
y que los problemas que afectan a los
artistas son objeto de preocupación
general”.
Manuel
Valldeperes (1968)
"En 1970 los artistas querían luchar contra las imposiciones estatales,
comerciales y consumistas. En esta lucha unos subsistieron, otros claudicaron,
algunos emigraron y muchos perecieron”.
Jannette Miller (1970)
"De este concurso se desprende un nuevo derrotero de nuestra plástica…Es
la reafirmación de una nueva etapa de las artes plásticas dominicanas
iniciada con la generación de los 80 que garantiza la necesaria evolución
de nuestras artes”.
Myrna Guerrero (1985)
"El Concurso de Arte Eduardo León Jimenes sigue demostrando que el
criterio de contemporaneidad es compatible con la tradición. El artista
dominicano participa con confianza, apreciando su solidez y sus principios”.
Marianne de Tolentino (1994)
"La nueva generación familiar que asume la conducción de la
firma E. León Jimenes, en la década de los 60, al mismo tiempo
que busca alcanzar las calidades de sus productos para un amplio mercado, decide
balancear el servicio comercial con el mecenazgo socio-cultural. Con el auspicio
del Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, la empresa se convierte en
pionera de un proceso contemporáneo, y al mismo tiempo de un modelo sustentador
de un patrocinio diversificado y permanente, un modelo de sustentación
que sobrepasa las tres décadas”.
Danilo de los Santos (1996)
“La
historia del Concurso de Arte Eduardo
León Jimenes se remonta al 1964,
año en que se celebró la
primera edición del mismo en
las disciplinas de dibujo, pintura
y escultura. Este certamen vino a revolucionar
el mundo de la plástica dominicana
al otorgar mayor libertad a los artistas
participantes en lo referente a los
formatos aceptados internacionalmente
en esos momentos. También esta
primera versión del evento suprimió la
exigencia de las bienales nacionales
en las que se estipulaba la participación
exclusiva de los artistas residentes
en el territorio nacional. También
debemos recordar que se elevó sustancialmente
la dotación económica
de los premios, y que el jurado de
premiación estuvo conformado
en esa oportunidad por dos dominicanos
y un extranjero.
Con el
curso de los años el certamen
ha sufrido considerables modificaciones,
como el establecimiento de un jurado
de selección en 1983. El jurado
de premiación hasta mediados de
los noventa estuvo conformado en la mayoría
de los casos por críticos y especialistas
extranjeros, siendo el fallecido maestro
Darío Suro uno de los primeros
dominicanos que formó parte del
mismo. Pero no es hasta el año
2000, en la XVIII convocatoria que se
produce la mayor transformación
y apertura del concurso, al abrirse a
la totalidad de manifestaciones de las
artes visuales contemporáneas,
es decir, instalación, fotografía,
dibujo, escultura, cerámica, pintura,
grabado y cualquier combinación
de las mismas.
Uno de
los aportes más significativos
del Concurso de Arte Eduardo León
Jimenes desde sus mismos inicios lo constituye
el decidido apoyo al talento joven dominicano,
abriendo permanentemente sus puertas
a los emergentes, muchos de los cuales
han recibido premios e importantes estímulos
para seguir adelante en el difícil
mundo del arte. La impecable organización
de este evento, palpable año tras
año, lo ha consagrado como el
más importante certamen artístico
que organiza la empresa privada en República
Dominicana”.
Carlos
Acero Ruiz (2004)
“Pienso que con
el Concurso, el grupo E. León
Jimenes ha hecho un gran aporte al arte
dominicano. Aparte de haber sido sumamente
importante para la consolidación
de diversas generaciones de artistas,
el concurso ha servido como termómetro
de las tendencias del arte dominicano
y dejado registros claros y completos
de lo que ha sido todo el movimiento.
Pienso que con el intervalo de dos años
es más que suficiente para que
una comunidad artística evolucione
y diga lo nuevo, lo que ha dejado atrás,
lo que ha incorporado, los aportes, lo
que ha avanzado en términos generales.
En este sentido el concurso cumple con
su cometido. Pienso además que
ha sido muy favorable para las artes
dominicanos de que el concurso se este
abriendo en cada edición y ahora
aún más, dando paso a nuevas
formas de presentar el trabajo de los
artistas. Además, el hecho de
haber construido una institución
como el Centro León, especialmente
diseñada para dar cabida a las
artes, sobretodo a las artes visuales,
creo que ha sido un paso certero y de
mayor consolidación. Todo esto
son huellas claras y testimonio del interés
de las Empresas León Jimenes en
apoyar el arte dominicano.”
Pascal
Meccariello (2004)
“ El Concurso de Arte León Jimenes tiene una importancia enorme,
sobretodo por lo sostenible que ha sido y el aval dado a través de los
años que tiene celebrándose y el equipo de trabajo que lo viene
organizando. El hecho de que León Jimenes siga preocupándose por
apoyar a los artistas y dar a conocer la obra del creador nacional es algo muy
valioso. Ante todo, como artista joven pienso que es sumamente importante y enriquecedor
el estar participando en esta bienal que engrandece a quien participa y cuya
experiencia marca la obra de un artista.”
Thelma
Leonor (2004)
“ Ahora con el Centro León, que en lo adelante seguirá la
ruta que le trace el arte, como institución cultural que acoge el Concurso
de Arte León Jimenes, el artista joven tendrá mucho más
facilidades para trabajar con nuevos medios.”
Eliu Almonte (2004)
“El concurso ayuda
a que los artistas se pongan en su trabajo,
por ejemplo me doy cuenta que entre algunas
personas que se dedican al arte, se apasionan
mucho al entregar una obra al concurso.”
Patricia
Castillo “Patutus” (2004)
"El concurso de arte
León Jimenes es uno de los pocos
mecanismos que tienen los artistas de
poder movilizar su trabajo y tener una
constancia y estímulo para realizar trabajos
nuevos, actualizar la producción
y tener también recursos. Quizás
la premiación está mal
llamada premiación, ya que es
más un intercambio que una premiación,
pocos lugares donde podemos tener estímulos
económicos constantes para salidas
para nuestra obra.”
Raquel
Paiewonsky (2004)
“Aglutinar a todos
esos nuevos valores del arte nacional
es ya un hecho trascendental del Concurso
León Jimenes, juntarlos con ya
valores establecidos. Para mí como
editora de un medio de comunicación
y de difusión cultural, considero
vital el conocer las trayectorias de
los nuevos artistas que se van encaminando
y que estos premios ayudan a conocer.
Por otra parte, los organizadores de
este evento le han infundido una calidad
excepcional a los jurados que seleccionan
y premian las obras”.
María
del Carmen Ossaye
(2004)