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    Santiago de los Caballeros, 4 de Febrero de 2012
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Los días 8, 9 y 10 de abril de 2005 se celebró en las instalaciones del Centro León, en Santiago de los Caballeros, el Primer Congreso Internacional Música, Identidad y Cultura en el Caribe (MIC), organizado conjuntamente por el Centro León, el Instituto de Estudios Caribeños (INEC) y la Secretaría de Estado de Cultura. En su primera versión, el Congreso estuvo dedicado al tema: “El merengue en la cultura dominicana y del Caribe”.

El nacimiento del Congreso MIC.
El nacimiento del Congreso Internacional Música, Identidad y Cultura en el Caribe (MIC), tuvo como punto de partida la conmemoración en 2004 de los 150 años de la aparición del primer escrito conocido hasta hoy del merengue en República Dominicana. Dicha efemérides dio lugar a profundas reflexiones entre el Instituto de Estudios Caribeños (INEC), generador de la propuesta, y el Centro Cultural Eduardo León Jimenes, quien se unió a estos trabajos desde el 25 de noviembre de 2003. Los principales directivos y especialistas culturales de ambos organismos se encontraron por primera vez en las instalaciones del Centro León, cuando este apenas tenía mes y medio de inaugurado. Ambas entidades coincidieron en cuanto a su valoración sobre la relevancia de la música y el baile en la identidad cultural del Caribe, vista tanto desde dentro, como desde fuera de la región.

Como resultado de estas reflexiones, ambas instituciones suscribieron un convenio para la realización del Congreso con la finalidad de: “Reunir, cada dos años, a los estudiosos, protagonistas e interesados en la música y el baile en el Caribe, para intercambiar conocimientos en torno a estos pilares de la cultura en la región y propiciar políticas de fortalecimiento de la identidad cultural en los ámbitos nacional y regional desde un enfoque integral.” El Primer Congreso fue convocado para los días 8, 9 y 10 abril del año 2005, dedicado a conmemorar el sesquicentenario de la aparición escrita del merengue en el país, teniendo una perspectiva internacional e interdisciplinaria, y concebido no sólo como un evento puntual, sino como parte de una estrategia de animación sociocultural (pre, durante y post-congreso) que involucrara a un amplio público, tanto nacional como extranjero, compuesto por diversos actores sociales.

Asimismo, el INEC y el Centro León se acercaron a la Secretaría de Estado de Cultura, máxima instancia gubernamental responsable de los programas culturales del Estado, con la finalidad de invitarla a integrarse al proceso de manera que los resultados del Congreso tuvieran impacto en las políticas públicas. Efectivamente, el ministro de la cartera, Lic. José Rafael Lantigua, tan pronto recibió la propuesta – y con apenas tres semanas después de instalado en el cargo- le dio su aprobación, pasando la Secretaría a ser uno de los organizadores y auspiciadores del Congreso.

La iniciativa despertó una respuesta de similar entusiasmo en aquellas empresas a quienes se les solicitó su colaboración como patrocinadores del Congreso. Con prontitud e interés se recibió la confirmación de las corporaciones Grupo León Jimenes, Verizon Dominicana e Induveca, a cuyo apoyo se sumaron posteriormente la Secretaría de Estado de Turismo y la Cervecería Nacional Dominicana a través de su marca Presidente. De esa manera, el Congreso se convirtió en una experiencia exitosa de articulación institucional: con instituciones privadas sin fines de lucro, empresas privadas corporativas e instituciones públicas.

El día 7 de septiembre de 2004 se realizó la instalación formal del Comité Organizador del Congreso, integrado por representantes de las tres instituciones comprometidas en su convocatoria. Ese mismo mes se instaló la Secretaría Ejecutiva y se designaron los miembros del Comité de Honor del Primer Congreso, integrado por diecisiete personas de prestancia y mérito reconocido, entre ellos músicos, investigadores, folkloristas y los máximos representantes de los patrocinadores en las categorías Diamante y Oro.

Actividades de sensibilización.
A fin de estimular la sensibilización de los actores sociales claves del ámbito musical en la sociedad dominicana en torno al Sesquicentenario del merengue, el Comité Organizador definió un programa de actividades de información y animación cultural, cuyo objetivo fue posicionar el tema como un tópico de relevancia nacional. Las primeras acciones desarrollas fueron dos actos de lanzamiento público del Congreso, realizados los días 12 y 15 de octubre de 2004 en Santo Domingo y en Nueva York, respectivamente.

Posteriormente, se realizaron cinco Encuentros Regionales, que se basaron en los ejes temáticos del Congreso. Los tres aspectos más importantes de su contenido fueron: la identificación de características regionales del merengue; la identificación de los aportes de músicos, intérpretes y compositores de cada región, a la música, la danza, la artesanía de instrumentos y otros elementos musicológicos; y la reflexión sobre la dimensión ética en el merengue, enfocando este en relación con aspectos tales como: la identidad étnica, la problemática de género, la situación de la juventud, los procesos políticos, entre otros. En dichos encuentros participaron doscientos cuarenta y dos agentes y líderes culturales, y ciento diecisiete organizaciones, procedentes de treinta provincias dominicanas.

Un aspecto que resaltó en los encuentros regionales fue la concurrencia de actores claves de las comunidades, entre ellos músicos e intérpretes, gestores y animadores culturales, técnicos y profesores de educación artística de las escuelas, folcloristas y estudiosos de la cultura, promotores y empresarios locales de la música, y comunicadores sociales, quienes formularon un total de ciento sesenta y seis propuestas para el fortalecimiento de la identidad musical dominicana y del Caribe.

También, se realizaron tres importantes Encuentros Sectoriales, que fueron los siguientes:

  1. Un encuentro con comunicadores sociales del sector radiofónico, realizado en el Teatro Nacional, coordinado con el Círculo de Locutores Dominicanos, y que contó con la asistencia de representantes de la Asociación Dominicana de Radiodifusoras (ADORA), la Unión de Emisoras Católicas (UDECA) y la Asociación de Musicalizadores o DJs de Santo Domingo.
  2. Un encuentro con profesores y técnicos de educación artística de la Secretaría de Estado de Educación, que fue coordinado con la Dirección General de Cultura de este ministerio.
  3. Un encuentro con el sector de música de la Secretaría de Estado de Cultura, con la participación de los encargados de organismos relevantes del área, como la Dirección Nacional de Música, el Ballet Folclórico Nacional, la Red Nacional de Coros, el sistema de academias de música, y el sistema de orquestas infantiles y juveniles.

Para completar el ámbito de los diagnósticos y reflexiones, se organizó un Grupo de Reflexión Permanente (GRP), donde participaron músicos, investigadores y autores de libros de música, coleccionistas y comunicadores. El GRP celebró cinco sesiones en Casa de Teatro, abordando tópicos como los siguientes: el merengue y la educación musical en la República Dominicana; la producción musical y la industria discográfica; la difusión del merengue en radioemisoras, televisión, Internet y otros medios; la investigación y documentación musical en el país; y el marco legal e institucional relacionado con merengue y música en el país.

En los ocho encuentros sectoriales y del Grupo de Reflexión Permanente participaron ciento once personas. En los citados ocho encuentros se formularon un total de cincuenta y una propuestas de trabajo.Las actividades de sensibilización sirvieron al Instituto de Estudios Caribeños (INEC) para aplicar entre los participantes una encuesta sobre música y cultura, teniendo un universo de 234 encuestados, de 22 provincias y el Distrito Nacional, todos en edad adulta, de ambos sexos y de diferentes niveles académicos y estratos sociales; esta encuesta fue la primera de su tipo realizada en el país.


Las mesas de trabajo
Simultáneamente con la promoción del Congreso en el país y el exterior, directamente y a través de los medios de comunicación masiva, se contactó a los protagonistas e investigadores del merengue dentro y fuera del país, lo que dio como resultado la presentación de cincuenta y siete propuestas de disertación, de las que finalmente el Comité de Lectura del Congreso aprobó las cincuenta y dos que constituyeron el programa definitivo del evento. El Congreso fue estructurado en tres Mesas de Trabajo, cada una de las cuales realizó cinco sesiones alrededor de estos tres ejes temáticos:

  • El Merengue en la identidad dominicana y del Caribe.
  • El Merengue en los procesos sociales.
  • El Merengue: Evolución, medios de comunicación e industrias culturales.

Novedades y exposiciones
El Congreso Internacional Música, Identidad y Cultura en el Caribe sirvió, además, como escenario para presentar novedades en el terreno de la música, de modo que en él se realizaron presentaciones de libros y revistas, discos y vídeos. Aún más: nos percatamos de que la onda expansiva del merengue durante el siglo XX abarcó también una notoria influencia del género en las artes visuales dominicanas, por lo que desde un principio concebimos una dimensión expositiva como acompañante necesaria del Congreso.

Por un lado, abrimos un espacio a la exposición de instrumentos musicales autóctonos del Caribe, correspondiéndole esa oportunidad al Boombakiní, primer instrumento patentizado de la República Dominicana, creado por la pericia del percusionista dominicano Fellé Vega.

Por otro lado y de manera simultánea, el equipo del Centro León organizó y presentó en sus instalaciones la magnífica exposición Que no me quiten lo pintao: los códigos visuales del merengue, primer proyecto en explorar el significativo papel que ha ejercido el merengue como influencia fundamental en las artes visuales en República Dominicana. A través de las obras de arte expuestas se hizo evidente la transformación del código lingüístico, rítmico y danzario que es el merengue, al código visual de las formas y colores.

La exposición mostró obras de 15 coleccionistas privados y de otras colecciones de museos como el Museo de Arte Moderno, el Museo Bellapart y el propio Centro León, Así se pudo reunir obras de artistas de distintas épocas y tendencias del lenguaje visual, incluyendo figuras reconocidas como Yoryi Morel, José Vela Zanetti, Jaime Colson, Dionisio de la Paz, Plutarco Andújar y otros contemporáneos como Tony Capellán, Polibio Díaz, Quisqueya Henríquez, Raúl Recio y Miguel Ramírez. Por primera vez, fue posible recorrer visualmente el ritmo del merengue, sus iconos y lenguajes, a través de diversos formatos: pintura, dibujo, escultura, instalaciones, vídeo y otras técnicas, con lo cual el merengue demostró que no es sólo una forma sonora, sino también un modo de comunicación visual.

Actividades musicales
Naturalmente, un evento de la magnitud del Congreso Internacional Música, Identidad y Cultura en el Caribe, requería exponer el merengue de manera sonora, y en ese sentido, se acompañó de un programa de actividades musicales, que comenzó con el espectáculo Folclor a telón abierto, presentado tras la ceremonia inaugural del Congreso en la sala principal del Gran Teatro del Cibao, por el Ballet Folclórico Nacional, ofrecido por cortesía del Secretario de Estado de Cultura, licenciado José Rafael Lantigua.

Posteriormente se presentó en el Centro León el concierto Retreta para el alma, de Fellé Vega y la Orquesta de las Danzas Mezcladas. Para finalizar este programa especial, el patio del Centro León se llenó de miles de personas para disfrutar del concierto popular Homenaje al Merengue, por el cual desfilaron trece reconocidos protagonistas del ritmo, teniendo de soporte una banda integrada por dieciocho músicos, cantantes y coristas, quienes integraron una selección de los mejores instrumentistas y voces del país. Además, el equipo de Extensión y Comunicaciones del Centro León preparó una proyección audiovisual en doble pantalla gigante que presentaba imágenes sobre la evolución del merengue de manera sincronizada con el guión del espectáculo.

El concepto de Homenaje al Merengue se fundamentó en presentar la riqueza histórica y la variedad de estilos que han hecho del merengue la música identitaria por excelencia del pueblo dominicano. El concierto constituyó una de las actividades más memorables del Primer Congreso, llevando a los concurrentes a revivir momentos de gloria del arte popular dominicano. Los principales artistas que protagonizaron el concierto fueron Joseíto Mateo, Luis Kalaf, Johnny Ventura, Luis Días, Bartolo Alvarado (El Ciego de Nagua), Porfi Jiménez (quien viajó desde Venezuela con el frente de su reconocida orquesta de Caracas), Los Clarinetes Mágicos (grupo integrado por cuatro músicos de la ciudad de Nueva York), La India Canela, Rafelito Román, Edis Sánchez y su grupo de danzas folclóricas, y el maestro Crispín Fernández, quien dirigió la banda musical.

El impacto social del Primer Congreso MIC
La realización del Congreso generó una inusitada reacción de entusiasmo en la comunidad nacional, dentro y fuera de la isla, conllevando un enorme impacto social en la sociedad dominicana, así como un interés poco común en la región del Caribe. El evento evidenció el sensible valor del merengue para la nación dominicana. En este sentido, puede afirmarse que tuvo un efecto multiplicador inmediato, dando lugar a que el género pasara de una situación de crítica, a otra de pro-actividad. El congreso fue un catalizador, pues dio inicio a una secuencia de hechos en torno al ritmo dominicano como no había ocurrido antes, por lo que puede afirmarse que marcó un antes y un después en su historia.

El gran impacto público que participó en las actividades está asociado a la reacción espontánea de interés por el tema que despertó en la población y en los medios de comunicación masiva. Esta sensibilización estimuló que distintos sectores comenzaron a valorar culturalmente el merengue, viéndolo desde otra óptica y apreciándolo mejor. Por ejemplo, se observa el reconocimiento de que los dominicanos que viven en el exterior han sido los principales responsables de la revalorización del merengue típico. Los testimonios de las mujeres merengueras, como MilIy Quezada y la India Canela, así como varias ponencias sobre la mujer en el merengue, permitieron revalorar el aporte femenino a esta música insignia nacional.

El Congreso tuvo una representación de científicos sociales de diversas partes del mundo, quienes presentaron una recopilación, elaboración y discusión de estudios basados en análisis más objetivos y sistematizados sobre el merengue como un producto netamente dominicano y caribeño, en el sentido de que el género:

  • es mestizo, híbrido, fruto de combinaciones culturales;
  • vive cambiando y adaptándose a influencias de otras culturas y territorios, pero se hace innovación siguiendo la tradición;
  • es diverso según las regiones del país y según las otras naciones donde se cultiva esta música;
  • sobrevive a todas las épocas y cambios: cambian el baile, la ejecución, los instrumentos, pero culturalmente hablando el merengue seguirá siendo merengue mientras el pueblo dominicano y caribeño, además de conservar sus rasgos musicales y su danza peculiar, lo asuma como un símbolo eficaz de representación de su propia identidad ante el mundo.

Considerando todos estos aspectos, los organizadores del Congreso asumimos desde el principio la tarea de promover la creación de instancias permanentes de recreación del merengue en una dimensión cultural y pedagógica, por lo cual valoramos como un logro importante el hecho de que la Secretaría de Estado de Cultura, en la persona de su Secretario Lic. José Rafael Lantigua, declarara el Congreso como Evento de Alto Interés Cultural. El señor Secretario, además, demostró su plena identificación con el espíritu que nos embargaba, acogiendo como tareas propias de su gestión varias iniciativas que lanzamos casi simultáneamente con el Congreso, de modo que en el marco de la ceremonia inaugural del mismo anunció la cristalización de uno de los sueños más caros a la cultura dominicana: el inicio de los trabajos preparatorios para el Museo de la Música, cuyo proyecto precisamente fue presentado por el INEC en una de las sesiones del Congreso.

Finalmente, se alcanzó un logro perdurable, debido en gran parte a las gestiones del señor Rafael Lantigua como Secretario de Estado de Cultura, la cristalización de otra de las propuestas que auspiciamos desde un principio: la declaración del Día del Merengue bajo el decreto número 619-05, del 11 de noviembre de 2005, mediante el cual se declaró el 26 de noviembre Día del Merengue.

Organizadores - Secretaría de Estado de Cultura, Instituto de Estudios Caribeños, Centro León

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