Los días 8, 9 y
10 de abril de 2005 se celebró en las instalaciones
del Centro León, en Santiago de los Caballeros,
el Primer Congreso Internacional Música, Identidad
y Cultura en el Caribe (MIC), organizado conjuntamente
por el Centro León, el Instituto de Estudios
Caribeños (INEC) y la Secretaría de Estado
de Cultura. En su primera versión, el Congreso
estuvo dedicado al tema: “El merengue en la cultura
dominicana y del Caribe”.
El nacimiento del Congreso MIC.
El nacimiento del Congreso Internacional Música,
Identidad y Cultura en el Caribe (MIC), tuvo como
punto de partida la conmemoración en 2004 de
los 150 años de la aparición del primer
escrito conocido hasta hoy del merengue en República
Dominicana. Dicha efemérides dio lugar a profundas
reflexiones entre el Instituto de Estudios Caribeños
(INEC), generador de la propuesta, y el Centro Cultural
Eduardo León Jimenes, quien se unió a
estos trabajos desde el 25 de noviembre de 2003. Los
principales directivos y especialistas culturales
de ambos organismos se encontraron por primera vez
en las instalaciones del Centro León, cuando
este apenas tenía mes y medio de inaugurado.
Ambas entidades coincidieron en cuanto a su valoración
sobre la relevancia de la música y el baile
en la identidad cultural del Caribe, vista tanto desde
dentro, como desde fuera de la región.
Como resultado de estas reflexiones, ambas instituciones
suscribieron un convenio para la realización
del Congreso con la finalidad de: “Reunir, cada
dos años, a los estudiosos, protagonistas e
interesados en la música y el baile en el Caribe,
para intercambiar conocimientos en torno a estos pilares
de la cultura en la región y propiciar políticas
de fortalecimiento de la identidad cultural en los ámbitos
nacional y regional desde un enfoque integral.” El
Primer Congreso fue convocado para los días
8, 9 y 10 abril del año 2005, dedicado a conmemorar
el sesquicentenario de la aparición escrita
del merengue en el país, teniendo una perspectiva
internacional e interdisciplinaria, y concebido no
sólo como un evento puntual, sino como parte
de una estrategia de animación sociocultural
(pre, durante y post-congreso) que involucrara a un
amplio público, tanto nacional como extranjero,
compuesto por diversos actores sociales.
Asimismo, el INEC y el Centro León se acercaron
a la Secretaría de Estado de Cultura, máxima
instancia gubernamental responsable de los programas
culturales del Estado, con la finalidad de invitarla
a integrarse al proceso de manera que los resultados
del Congreso tuvieran impacto en las políticas
públicas. Efectivamente, el ministro de la
cartera, Lic. José Rafael Lantigua, tan pronto
recibió la propuesta – y con apenas tres
semanas después de instalado en el cargo- le
dio su aprobación, pasando la Secretaría
a ser uno de los organizadores y auspiciadores del
Congreso.
La iniciativa despertó una respuesta de similar
entusiasmo en aquellas empresas a quienes se les solicitó su
colaboración como patrocinadores del Congreso.
Con prontitud e interés se recibió la
confirmación de las corporaciones Grupo León
Jimenes, Verizon Dominicana e Induveca, a cuyo apoyo
se sumaron posteriormente la Secretaría de
Estado de Turismo y la Cervecería Nacional
Dominicana a través de su marca Presidente.
De esa manera, el Congreso se convirtió en
una experiencia exitosa de articulación institucional:
con instituciones privadas sin fines de lucro, empresas
privadas corporativas e instituciones públicas.
El día 7 de septiembre de 2004 se realizó la
instalación formal del Comité Organizador
del Congreso, integrado por representantes de las
tres instituciones comprometidas en su convocatoria.
Ese mismo mes se instaló la Secretaría
Ejecutiva y se designaron los miembros del Comité de
Honor del Primer Congreso, integrado por diecisiete
personas de prestancia y mérito reconocido,
entre ellos músicos, investigadores, folkloristas
y los máximos representantes de los patrocinadores
en las categorías Diamante y Oro.
Actividades de sensibilización.
A fin de estimular la sensibilización de los
actores sociales claves del ámbito musical
en la sociedad dominicana en torno al Sesquicentenario
del merengue, el Comité Organizador definió un
programa de actividades de información y animación
cultural, cuyo objetivo fue posicionar el tema como
un tópico de relevancia nacional. Las primeras
acciones desarrollas fueron dos actos de lanzamiento
público del Congreso, realizados los días
12 y 15 de octubre de 2004 en Santo Domingo y en Nueva
York, respectivamente.
Posteriormente, se realizaron cinco Encuentros Regionales,
que se basaron en los ejes temáticos del Congreso.
Los tres aspectos más importantes de su contenido
fueron: la identificación de características
regionales del merengue; la identificación
de los aportes de músicos, intérpretes
y compositores de cada región, a la música,
la danza, la artesanía de instrumentos y otros
elementos musicológicos; y la reflexión
sobre la dimensión ética en el merengue,
enfocando este en relación con aspectos tales
como: la identidad étnica, la problemática
de género, la situación de la juventud,
los procesos políticos, entre otros. En dichos
encuentros participaron doscientos cuarenta y dos
agentes y líderes culturales, y ciento diecisiete
organizaciones, procedentes de treinta provincias
dominicanas.
Un aspecto que resaltó en los encuentros regionales
fue la concurrencia de actores claves de las comunidades,
entre ellos músicos e intérpretes, gestores
y animadores culturales, técnicos y profesores
de educación artística de las escuelas,
folcloristas y estudiosos de la cultura, promotores
y empresarios locales de la música, y comunicadores
sociales, quienes formularon un total de ciento sesenta
y seis propuestas para el fortalecimiento de la identidad
musical dominicana y del Caribe.
También, se
realizaron tres importantes Encuentros Sectoriales,
que fueron los siguientes:
- Un encuentro con comunicadores sociales del
sector radiofónico, realizado en el Teatro
Nacional, coordinado con el Círculo de
Locutores Dominicanos, y que contó con
la asistencia de representantes de la Asociación
Dominicana de Radiodifusoras (ADORA), la Unión
de Emisoras Católicas
(UDECA) y la Asociación de Musicalizadores
o DJs de Santo Domingo.
- Un encuentro con profesores y técnicos
de educación artística de la Secretaría
de Estado de Educación, que fue coordinado
con la Dirección General de Cultura de
este ministerio.
- Un encuentro con el sector de música de
la Secretaría de Estado de Cultura, con la
participación de los encargados de organismos
relevantes del área, como la Dirección
Nacional de Música, el Ballet Folclórico
Nacional, la Red Nacional de Coros, el sistema de
academias de música, y el sistema de orquestas
infantiles y juveniles.
Para completar el ámbito de los diagnósticos
y reflexiones, se organizó un Grupo de Reflexión
Permanente (GRP), donde participaron músicos,
investigadores y autores de libros de música,
coleccionistas y comunicadores. El GRP celebró cinco
sesiones en Casa de Teatro, abordando tópicos
como los siguientes: el merengue y la educación
musical en la República Dominicana; la producción
musical y la industria discográfica; la difusión
del merengue en radioemisoras, televisión,
Internet y otros medios; la investigación y
documentación musical en el país; y
el marco legal e institucional relacionado con merengue
y música en el país.
En los ocho encuentros sectoriales y del Grupo de
Reflexión Permanente participaron ciento once
personas. En los citados ocho encuentros se formularon
un total de cincuenta y una propuestas de trabajo.Las
actividades de sensibilización sirvieron al
Instituto de Estudios Caribeños (INEC) para
aplicar entre los participantes una encuesta sobre
música y cultura, teniendo un universo de 234
encuestados, de 22 provincias y el Distrito Nacional,
todos en edad adulta, de ambos sexos y de diferentes
niveles académicos y estratos sociales; esta
encuesta fue la primera de su tipo realizada en el
país.
Las mesas de trabajo
Simultáneamente con la promoción del
Congreso en el país y el exterior, directamente
y a través de los medios de comunicación
masiva, se contactó a los protagonistas e investigadores
del merengue dentro y fuera del país, lo que
dio como resultado la presentación de cincuenta
y siete propuestas de disertación, de las que
finalmente el Comité de Lectura del Congreso
aprobó las cincuenta y dos que constituyeron
el programa definitivo del evento. El Congreso fue
estructurado en tres Mesas de Trabajo, cada una de
las cuales realizó cinco sesiones alrededor
de estos tres ejes temáticos:
- El Merengue en la identidad dominicana
y del Caribe.
- El Merengue en los procesos sociales.
- El Merengue: Evolución, medios de comunicación
e industrias culturales.
Novedades y exposiciones
El Congreso Internacional Música, Identidad
y Cultura en el Caribe sirvió, además,
como escenario para presentar novedades en el terreno
de la música, de modo que en él se realizaron
presentaciones de libros y revistas, discos y vídeos.
Aún más: nos percatamos de que la onda
expansiva del merengue durante el siglo XX abarcó también
una notoria influencia del género en las artes
visuales dominicanas, por lo que desde un principio
concebimos una dimensión expositiva como acompañante
necesaria del Congreso.
Por un lado, abrimos un espacio a la exposición
de instrumentos musicales autóctonos del Caribe,
correspondiéndole esa oportunidad al Boombakiní,
primer instrumento patentizado de la República
Dominicana, creado por la pericia del percusionista
dominicano Fellé Vega.
Por otro lado y de manera simultánea, el
equipo del Centro León organizó y
presentó en sus instalaciones la magnífica
exposición Que no me quiten lo pintao:
los códigos visuales del merengue, primer proyecto
en explorar el significativo papel que ha ejercido
el merengue como influencia fundamental en las artes
visuales en República Dominicana. A través
de las obras de arte expuestas se hizo evidente
la transformación del código lingüístico,
rítmico y danzario que es el merengue, al
código visual de las formas y colores.
La exposición mostró obras de 15 coleccionistas
privados y de otras colecciones de museos como el
Museo de Arte Moderno, el Museo Bellapart y el propio
Centro León, Así se pudo reunir obras
de artistas de distintas épocas y tendencias
del lenguaje visual, incluyendo figuras reconocidas
como Yoryi Morel, José Vela Zanetti, Jaime
Colson, Dionisio de la Paz, Plutarco Andújar
y otros contemporáneos como Tony Capellán,
Polibio Díaz, Quisqueya Henríquez, Raúl
Recio y Miguel Ramírez. Por primera vez, fue
posible recorrer visualmente el ritmo del merengue,
sus iconos y lenguajes, a través de diversos
formatos: pintura, dibujo, escultura, instalaciones,
vídeo y otras técnicas, con lo cual
el merengue demostró que no es sólo
una forma sonora, sino también un modo de comunicación
visual.
Actividades musicales
Naturalmente, un evento de la magnitud del Congreso
Internacional Música, Identidad y Cultura
en el Caribe, requería exponer el merengue
de manera sonora, y en ese sentido, se acompañó de
un programa de actividades musicales, que comenzó con
el espectáculo Folclor a telón abierto,
presentado tras la ceremonia inaugural del Congreso
en la sala principal del Gran Teatro del Cibao,
por el Ballet Folclórico Nacional, ofrecido
por cortesía del Secretario de Estado de
Cultura, licenciado José Rafael Lantigua.
Posteriormente se presentó en el Centro León
el concierto Retreta para el alma, de Fellé Vega
y la Orquesta de las Danzas Mezcladas. Para finalizar
este programa especial, el patio del Centro León
se llenó de miles de personas para disfrutar
del concierto popular Homenaje al Merengue, por el
cual desfilaron trece reconocidos protagonistas del
ritmo, teniendo de soporte una banda integrada por
dieciocho músicos, cantantes y coristas, quienes
integraron una selección de los mejores instrumentistas
y voces del país. Además, el equipo
de Extensión y Comunicaciones del Centro León
preparó una proyección audiovisual en
doble pantalla gigante que presentaba imágenes
sobre la evolución del merengue de manera sincronizada
con el guión del espectáculo.
El concepto de Homenaje al Merengue se fundamentó en
presentar la riqueza histórica y la variedad
de estilos que han hecho del merengue la música
identitaria por excelencia del pueblo dominicano.
El concierto constituyó una de las actividades
más memorables del Primer Congreso, llevando
a los concurrentes a revivir momentos de gloria del
arte popular dominicano. Los principales artistas
que protagonizaron el concierto fueron Joseíto
Mateo, Luis Kalaf, Johnny Ventura, Luis Días,
Bartolo Alvarado (El Ciego de Nagua), Porfi Jiménez
(quien viajó desde Venezuela con el frente
de su reconocida orquesta de Caracas), Los Clarinetes
Mágicos (grupo integrado por cuatro músicos
de la ciudad de Nueva York), La India Canela, Rafelito
Román, Edis Sánchez y su grupo de danzas
folclóricas, y el maestro Crispín Fernández,
quien dirigió la banda musical.
El impacto social del Primer Congreso MIC
La realización del Congreso generó una
inusitada reacción de entusiasmo en la comunidad
nacional, dentro y fuera de la isla, conllevando un
enorme impacto social en la sociedad dominicana, así como
un interés poco común en la región
del Caribe. El evento evidenció el sensible
valor del merengue para la nación dominicana.
En este sentido, puede afirmarse que tuvo un efecto
multiplicador inmediato, dando lugar a que el género
pasara de una situación de crítica,
a otra de pro-actividad. El congreso fue un catalizador,
pues dio inicio a una secuencia de hechos en torno
al ritmo dominicano como no había ocurrido
antes, por lo que puede afirmarse que marcó un
antes y un después en su historia.
El gran impacto público que participó en
las actividades está asociado a la reacción
espontánea de interés por el tema que
despertó en la población y en los medios
de comunicación masiva. Esta sensibilización
estimuló que distintos sectores comenzaron
a valorar culturalmente el merengue, viéndolo
desde otra óptica y apreciándolo mejor.
Por ejemplo, se observa el reconocimiento de que los
dominicanos que viven en el exterior han sido los
principales responsables de la revalorización
del merengue típico. Los testimonios de las
mujeres merengueras, como MilIy Quezada y la India
Canela, así como varias ponencias sobre la
mujer en el merengue, permitieron revalorar el aporte
femenino a esta música insignia nacional.
El Congreso tuvo una representación de científicos
sociales de diversas partes del mundo, quienes presentaron
una recopilación, elaboración y discusión
de estudios basados en análisis más
objetivos y sistematizados sobre el merengue como
un producto netamente dominicano y caribeño,
en el sentido de que el género:
- es mestizo, híbrido, fruto de combinaciones
culturales;
-
vive cambiando y adaptándose a influencias
de otras culturas y territorios, pero se hace innovación
siguiendo la tradición;
-
es diverso según las regiones del país
y según las otras naciones donde se cultiva
esta música;
-
sobrevive a todas las épocas y cambios: cambian
el baile, la ejecución, los instrumentos, pero
culturalmente hablando el merengue seguirá siendo
merengue mientras el pueblo dominicano y caribeño,
además de conservar sus rasgos musicales y
su danza peculiar, lo asuma como un símbolo
eficaz de representación de su propia identidad
ante el mundo.
Considerando todos estos aspectos, los organizadores
del Congreso asumimos desde el principio la tarea
de promover la creación de instancias permanentes
de recreación del merengue en una dimensión
cultural y pedagógica, por lo cual valoramos
como un logro importante el hecho de que la Secretaría
de Estado de Cultura, en la persona de su Secretario
Lic. José Rafael Lantigua, declarara el Congreso
como Evento de Alto Interés Cultural. El señor
Secretario, además, demostró su plena
identificación con el espíritu que nos
embargaba, acogiendo como tareas propias de su gestión
varias iniciativas que lanzamos casi simultáneamente
con el Congreso, de modo que en el marco de la ceremonia
inaugural del mismo anunció la cristalización
de uno de los sueños más caros a la
cultura dominicana: el inicio de los trabajos preparatorios
para el Museo de la Música, cuyo proyecto precisamente
fue presentado por el INEC en una de las sesiones
del Congreso.
Finalmente, se alcanzó un logro perdurable,
debido en gran parte a las gestiones del señor
Rafael Lantigua como Secretario de Estado de Cultura,
la cristalización de otra de las propuestas
que auspiciamos desde un principio: la declaración
del Día del Merengue bajo el decreto
número
619-05, del 11 de noviembre de 2005, mediante el cual
se declaró el 26 de noviembre Día del
Merengue.
|